
Esto es un escueto resumen para la gente distraída y ausente sobre situación de la Iglesia.
La Iglesia venía herida por infiltración masónica (la corriente modernista) desde el siglo XIX. A la muerte en 1958 del último Papa legítimo, Pío XII, cayó en manos de sus enemigos, muy numerosos ya, y que crearon con prisa el apóstata Concilio Vaticano II (1962-1965).
Ser cristiano es el cristianismo tradicional, el de siempre. Santa Teresa de Ávila, San Francisco de Sales, Santo Tomás der Aquino, San Juan de la Cruz y etc, además de todo el magisterio Papal de Concilios, Bulas y Encíclicas desde el comienzo del Cristianismo hasta 1958, que fue la muerte del Papa Pío XII, insisto, el último Papa verdadero.
Las herejías son incompatibles con el Papado y Bergoglio dejó claro en numerosas ocasiones que no era cristiano. Dejo unos ejemplos.
“Todos son hijos de Dios” – Bergoglio.
Francisco dijo en varias ocasiones que todos los seres humanos son hijos de Dios, incluso los ateos. Esto suena amable pero es falso. La Biblia es clara:
«12 Mas a cuantos le recibieron (nota: a cuantos creyeron en Jesús), dióles poder ser hijos de Dios, a aquellos que creen en su nombre: 13 que no de la sangre, ni de la voluntad carnal, ni de la voluntad de varón sino de Dios son nacidos.» – Juan 1, 12-13.
No todos son hijos de Dios. Sólo lo son aquellos que han nacido de nuevo por la fe en Cristo. En el siguiente versículo Jesús se dirige a los fariseos.
«Vosotros sois nacidos del diablo, y queréis cumplir los deseos de vuestro padre.» – San Juan 8, 44.
“Todas las religiones llevan a Dios” – Bergoglio.
Todas las religiones llevan a Dios, según Bergoglio.
«Yo soy Yavé, tu Dios, que te ha sacado de la tierra de Egipto, de la casa de la servidumbre. Tú no tendrás otro dios que a mí. No te harás imágenes talladas, ni figuración alguna de lo que hay en lo alto en los cielos, ni de lo que hay abajo sobre la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas, y no las servirás, porque yo soy Yave, tu Dios, un Dios celoso, que castiga en los hijos las iniquidades de los padres, hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian, y hago misericordia hasta mil generaciones de los que me aman y guardan mis mandamientos.» – Éxodo 20, 3-6.
«No te vayas tras otros dioses, de los dioses de los pueblos que te rodean; porque Yave, tu Dios, que está en medio de ti, es un Dios celoso, y la cólera de Yave, tu Dios, se encendería contra ti y te exterminaría de sobre la tierra.» – Deuteronomio 6, 14-15.
«No hagáis ídolos, ni os alcéis esculturas ni cipos sagrados, ni pongáis en vuestra tierra piedras esculpidas, para prosternaros ante ellos, porque soy yo, Yave, vuestro Dios.» – Levítico 26, 1.
«Todos los dioses de los pueblos son vanos ídolos.» – Salmos 94, 5.
«Hijitos, guardaos de los ídolos.» – 1 Juan 5, 21.
«20 Antes bien digo que lo que sacrifican, a los demonios y no a Dios lo sacrifican. Y no quiero yo que vosotros tengáis parte con los demonios. 21 No podéis beber el cáliz del Señor y el cáliz de los demonios. No podéis tener parte en la mesa del Señor y en la mesa de los demonios. 22 ¿O queremos provocar la ira del Señor? ¿Somos acaso más fuertes que El?» – 1 Corintios 10, 20-22.
El papa promovió encuentros interreligiosos y afirmó que todas las religiones buscan a Dios de distintas formas. Pero Jesús fue claro:
“Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” – Juan 14; 6.
El único camino al Padre es Jesús. Enseñar lo contrario es predicar otro evangelio.
«Si alguno os predica otro evangelio distinto del que habéis recibido, sea anatema.» – Gálatas 1, 9.
«La Cruz de Cristo es el Fracaso de Dios» – Bergogllio.
Blasfemia absoluta, total e incompatible con el cristianismo. Y de un gran desconocimiento de las Escrituras.
“Despojando a los principados y a las potestades (ángeles caídos, principes de Lucifer), los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.” – Colosenses 2; 15.
«55 La muerte ha sido sorbida por la victoria. ¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Donde está, muerte, tu aguijón? 56 El aguijón de la muerte es el pecado, y la fuerza del pecado la Ley. 57 Pero gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por nuestro Señor Jesucristo.» – Corintios 15, 55-57.
«14 Pues como los hijos (los hombres) participan en la sangre y en la carne (naturaleza humana de carne y hueso), de igual manera Él (Cristo) participó de las mismas, para destruir por la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, 15 y liberar a aquellos que por el temor de la muerte (Lucas 1, 50) estaban toda la vida sujetos a servidumbre (bajo la tiranía del diablo).» – Hebreos 2, 14-15.
La cruz no fue un fracaso, sino la victoria de Dios sobre el pecado y la muerte. Pecado y muerte que Lucifer, la vieja serpiente de Génesis, trajo al mundo. Dejo dos entradas externas que explican esta herejía de Bergoglio:
“El fracaso de Dios según J.M. Bergoglio” (Juan 3:34)», por Hernando Ochoa.
Bergoglio apoyó al globalismo y a la Agenda2030.
Jorge Mario Bergoglio fue un defensor activo del globalismo, impulsando el “Nuevo Orden Mundial” y respaldando la Agenda 2030 de la ONU (ejemplo, ejemplo).
La Palabra nos advierte:
“El mundo entero está bajo el maligno.” – 1ª Juan 5; 19.
Y que no debemos amar al sistema del mundo (1ª Juan 2; 15-17).»
«15 No améis el mundo ni lo que hay en el mundo. Si alguno ama el mundo, no está en el la caridad del Padre. 16 Porque todo lo que hay en el mundo, concupiscencia de la carne, concupiscencia de los ojos y el orgullo de la vida, no viene del Padre, sino que procede del mundo. 17 Y el mundo pasa, y también sus concupiscencias; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.» – 1ª Juan 2; 15-17.
Cuando una figura religiosa se alinea con estructuras de poder mundanas que promueven el aborto, la ideología de género, el control social y la religión universal (nota: unión de religiones en una única religión de Estado, la religión del Nuevo Orden Mundial), es una clara señal de advertencia para los verdaderos creyentes.
«Mi reino no es de este mundo.» – Juan 18, 36.
«Nadie puede servir a dos señores; porque odiará al uno y amará al otro; o se adherirá al uno y despreciará al otro. Vosotros no podéis servir a Dios y a Mammón (al mundo).» – Mateo 6, 24.
Mammón personifica al mundo que da la espalda a Dios, y cuyo príncipe es el diablo.
«Jesús respondió: Mi reino no es de este mundo; si de este mundo fuera mi reino, mis ministros habrían luchado para que yo no fuese entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí.» – Juan 18, 36.
«Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.» – Juan 8, 23.
Bergoglio oponiéndose a predicar el Evangelio
Ecumenismo significa una llamada a las Iglesias escindidas a que regresen a la unidad de la Iglesia Católica, la Iglesia fundada por Cristo. Sólamente esto. El término ecumenismo nada tiene que ver con el sentido que le da la masonería infiltrada en la Iglesia. Un sentido erróneo de unión de religiones, donde equiparan a un mismo nivel al Catolicismo; esto es, a Dios; con el paganismo y su demonolatría. Y esta es la agenda del globalismo, una unión de religiones para de esta forma terminar de destruír al Cristianismo.
Y proselitismo significa lo mismo que evangelizar. Hacer proselitismo es llevar el Evangelio a las gentes, donde el término prosélito es sinónimo de partidario, seguidor, adepto, fiel, afiliado o discípulo. Hacer proselitos es hacer cristianos.
“No es lícito convencerlos de tu fe. El proselitismo es el veneno más fuerte contra el camino ecuménico.» – Bergoglio.
«¿Voy a convencer a otro que se haga católico? No, no, no.» – Bergoglio.
«Hay un pecado grave contra el ecumenismo: el Proselitismo. Nunca debemos hacer proselitismo con los ortodoxos.» – Bergoglio.
Sobre el judaizado multi hereje Martín Lutero. Uno de los mayores enemigos que ha tenido el Cristianismo.
«Cero que las intenciones de Martín Lutero no eran equivocados. Y hoy, luteranos y católicos, junto con todos los protestantes, estamos de acuerdo con la doctrina de la justificiación. Y sobre este punto tan importante no se había equivocado.» – Bergoglio.


