
«Te desposaré conmigo en la Fe.»
– Oseas, 2, 21.
«Por la Fe se une el alma a Dios. Por la fe el alma cristiana realiza una especie de matrimonio con Dios. Por la Fe comienza en nosotros la vida eterna. Porque la vida eterna no es otra cosa que conocer a Dios.»
CREDO DEL CONCILIO DE NICEA (325 d. de C.)
«Creo en un solo Dios, Padre todo poderoso, criador del Cielo y de la Tierra, de todas las cosas visibles e invisibles.
Y en un solo Señor Jesucristo, Hijo Unigénito de Dios, y nacido del Padre antes de todos los siglos; Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero; engendrado, no hecho; CONSUBSTANCIAL AL PADRE; por quien todas las cosas fueron hechas.
El cual por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó de los Cielos. (Dobla la rodilla).
Y por obra del Espíritu Santo encarnó de María Virgen: Y SE HIZO HOMBRE.
Crucificado también por nosotros; bajo el poder de Poncio Pilato, padeció y fue sepultado.
Y resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras.
Y subió al Cielo, y está sentado a la diestra del Padre. Y ha de venir otra vez con gloria a juzgar a los vivos y a los muertos; y Su Reino no tendrá fin. (Nota: el Reino de Cristo está en el cielo, «no es de aquí.»)
Creo en el Espíritu Santo, señor y vivificador, el cual procede del Padre y del Hijo; quien con el Padre y el Hijo juntamente es adorado y glorificado; el cual habló por los profetas.
Creo en una Iglesia, Santa, Católica y Apostólica.
Confieso un solo bautismo para el perdón de los pecados. Y espero la resurrección de los muertos + y la vida del siglo venidero. Amén.»
Lo subrayado en amarillo es lo que han suprimido en el nuevo Credo, el surgido del apóstata Concilio Vaticano II (1962-1965), como sustituto del Credo de Nicea que es el que siempre se ha rezado, desde hace 1.700 años.
«Mi reino no es de este mundo»
El globalismo nos venderá al Falso Mesías y a su Nuevo Orden Mundial como “el reino de Dios” en este mundo.
“20 Preguntado por los fariseos acerca de cuándo llegaría el reino de Dios, respondióles y dijo: No llegará el reino de Dios ostensiblemente. 21 Ni podrá decirse: Helo aquí, o allí, porque el reino de Dios está dentro de vosotros.” (…) “23 Y os dirán: Hele allí, o hele aquí. No vayáis ni le sigáis (al globalismo «ecuménico» de unión de religiones), 24 porque así como el rayo (Lc.10,18) relampaguea y fulgura desde un extremo al otro del cielo, así será el Hijo del hombre en su día.” – Lucas 17, 20-36.
«Jesús respondió (a Pilato): Mi reino no es de este mundo; si de este mundo fuera mi reino, mis ministros habrían luchado para que yo no fuese entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí.» – Juan 18, 36.
Jesús a los fariseos: «Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, Yo no soy de este mundo.» – Juan 8, 23.

